¿Por qué los niños deberían aprender a leer, escribir y programar?

¿Por qué los niños deberían aprender a leer, escribir y programar?

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Nuestra sociedad avanza, evoluciona y se transforma a un ritmo cada vez más vertiginoso y se hace imperativo preparar a las nuevas generaciones con un set de habilidades que les permita desenvolverse armónicamente ante los nuevos desafíos que esta transformación implica. En este contexto, aprender del pensamiento computacional y la programación se perfila como un camino para el desarrollo de estas habilidades en primera infancia. 

El mundo ha cambiado nuestra sociedad avanza, evoluciona y se transforma a un ritmo cada vez más vertiginoso y se hace imperativo preparar a las nuevas generaciones con un set de habilidades que les permita desenvolverse armónicamente ante los nuevos desafíos que esta transformación implica. En este contexto, aprender del pensamiento computacional y la programación se perfila como un camino para el desarrollo de estas habilidades en primera infancia.uestra relación con la tecnología y eso incluye a los juegos infantiles, área donde el aprendizaje de la programación empieza a dar sus primeros pasos.

Si bien la introducción de talleres de programación está más vinculada a escolares de básica y media, hoy son varios los establecimientos educacionales que apuestan por incorporar estas metodologías desde el inicio de la formación preescolar, como ocurre en Pankull, una escuela de lenguaje ubicada en la comuna de San Francisco de Mostazal, que recibe a niños de 3 a 5 años con trastornos o dificultades del lenguaje (TEL).

En este establecimiento rural tomaron la decisión de incorporar la tecnología en sus metodologías de aprendizaje. La idea era partir en edad temprana para así impulsar el desarrollo de ciertas habilidades vinculadas al lenguaje (proponer ideas, comunicarlas a sus compañeros y buscar soluciones, entre otras) en un contexto de aprendizaje que sea significativo para los niños.

En ese contexto, la iniciativa “Programa tus Ideas” de Fundación País Digital y Samsung entró a jugar un papel importante. Docentes del establecimiento fueron capacitados en el uso de Scratch Junior y orientados para incorporarlo en las salas de clases de niños que necesitan de mayor guía en su proceso de aprendizaje del lenguaje. Los estudiantes de la escuela Pankull, gracias a esta herramienta, han adquirido habilidades de lenguaje, lógicas matemáticas, de compresión espacial –incorporando conceptos como arriba, abajo, derecha, izquierda, etc.– y de trabajo interpersonal o en equipo.

El gran desafío de este programa fue la implementación. Se armaron pequeños Clubes de Apps, liderados por una educadora, en los que cada niño tenía su Tablet Samsung. “No fue fácil, ya que a las profesoras les costaba usar la programación como un elemento para trabajar conceptos de lógica matemática que generalmente lo hacen con material didáctico. Pero para sorpresa de todos, a los niños se les dio muy fácil y natural comprender este nuevo lenguaje. Bajaron los niveles de ansiedad en el grupo y los niños que son parte de los Clubes mejoraron su clima en sala con respecto a los demás”, cuenta Tatiana Salles, directora de la escuela Pankull.

Salles detalla que se empezaron a notar cambios en la manera como disponían de la sala de clase. “Ahora usan cada rincón y han desarrollado niveles de concentración que no había visto antes”, comenta. Los niños están aprendiendo de manera rápida y muy lúdica. Han aprendido también a contar fácilmente y están incorporando nuevas palabras, técnicas propias de la programación que no existen dentro de su entorno. “Seguir instrucciones, un método y un plan han sido otros de los cambios que se han destacado. Con estos aprendizajes adquiridos los niños están a años luz de lo que se aprende o se ofrece en cualquier centro de educación preescolar”, enfatiza. ¿Por qué aprender a programar?

Desde 2014 varios países han introducido a la programación dentro de su currículum escolar; Reino Unido y Australia son algunos de ellos. Pero, ¿por qué es tan relevante que los niños aprendan a programar? Simple: hoy el mundo está controlado por la tecnología.

Desde la mañana cuando nos levantamos, hay software detrás de la alarma que sonó; nuestros teléfonos, televisores, autos e incluso electrodomésticos están vinculados al desarrollo de tecnología. “Hay diferentes estudios que dan cuenta de la importancia de desarrollar este tipo de habilidades para las generaciones futuras. Dejar de ser usuarios de tecnología y comenzar a utilizar está para aprender, para acortar brechas no solo de aprendizaje, sino también de género y de uso y acceso a internet y así desarrollar las habilidades del siglo XXI”, dice Catalina Araya, directora de Educación de la Fundación País Digital.

¿Qué habilidades impulsa? 

El aprendizaje de este tipo de lenguaje fomenta el desarrollo de una manera integral. “Los niños que aprenden programación entienden el poder de la planificación y la concisión, lo que se traduce en escritores directos. En tanto, su creatividad se ve impulsada, pues a través del código tienen la posibilidad de crear nuevos universos. Al tratarse de un área donde la ‘prueba y error’ es clave para avanzar, potencia su resiliencia, capacidad de análisis y adaptabilidad”, señala Trinidad Lacámara, Gerente de Ciudadanía Corporativa de Samsung Chile.

Sin duda, la programación se perfila como una de las claves para el desarrollo de las nuevas generaciones. Mientras más pequeños empiecen a adquirir estas herramientas, más sencillo será, para ellos, tener un rol activo en una sociedad hiperconectada.

Acerca de Fundación País Digital

Fundación País Digital, con 16 años de trayectoria, es una institución que fomenta el desarrollo de una cultura digital y tecnológica, articulando la construcción de alianzas y la realización de proyectos público-privados, además de la generación de contenidos que aporten al debate en el ámbito de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y de las telecomunicaciones.

 

 

https://www.paislobo.cl/2018/08/por-que-los-ninos-deberian-aprender.html

Niño programador se luce con aplicación móvil en primer día de Simposio de Tendencias Digitales

Niño programador se luce con aplicación móvil en primer día de Simposio de Tendencias Digitales

Noticias Uncategorized
  • Felipe Gómez, un estudiante de tan solo 13 años que creó un juego, llamó la atención de todos los asistentes y  destacó la importancia de enseñar tempranamente las habilidades de programación en el nivel escolar. El encuentro continúa este jueves 19 con exposiciones sobre Transformación Digital del Estado, Inteligencia Artificial y Arquitecturas Evolutivas, entre otros temas.

 

Santiago, 18 de julio, 2018.- Con éxito se desarrolló la primera jornada del Simposio Tendencias Digitales: Industrias y Ciudades 4.0, organizado por Fundación País Digital con apoyo de Corfo e Imagen de Chile en la cual un singular personaje destacó.

Se trata de Felipe Gómez, un estudiante del Boston College de Maipú, que con tan solo 13 años irrumpió en las presentaciones de los ejecutivos del ámbito empresarial y personeros del gobierno para decir con autoridad “yo también soy un desarrollador de software”.

En una presentación cargada de detalles, Felipe contó los pormenores de cómo creó su primera aplicación móvil. Su invento es un juego titulado “4 Imágenes, 1 Palabra”, cuyo objetivo es usar la lógica y encontrar la palabra que unifica cuatro imágenes distintas.

Pero ¿cómo lo hizo? Este chico forma parte de uno de los 103 Clubs de Apps que la Fundación País Digital, en conjunto con Samsung, tiene activos a lo largo de todo Chile, en los cuales niños de entre kínder y cuarto medio aprenden y desarrollan habilidades ligadas al  mundo de la programación.

Felipe, particularmente, comenzó a programar desde los once años y hoy ya cuenta con su primer juego. “Una vez a la semana nos reunimos con el club y ahí trabajamos y resolvemos dudas con la profesora. A mí me tomó aproximadamente seis meses desarrollar mi juego”, describe Felipe.

Para conseguir este resultado, Felipe trabaja con la plataforma App Inventor. Ahí creó una portada para el juego, fundió las imágenes que le dan vida y programó las respuestas, explicaciones, el notificador que te avisa si ganas o pierdes, cuántas vidas tiene el jugador, y todos los pormenores que un juego requiere.

Pero este no fue un logro en solitario. Uno de los principales apoyos de Felipe es Catalina Sandoval, su tutora en su Club de Apps. La carrera de esta profesora de Historia giró 180 grados hace ocho años cuando cambió esa tradicional asignatura  y se capacitó para poder ayudar a los más jóvenes a vivir la transformación digital y la innovación educativa. “Antes no había tanto acercamiento a la tecnología, pero lo que más me motivaba era encontrar nuevas estrategias para desarrollar aprendizajes en los estudiantes de forma más entretenida”.

Catalina Araya, directora de Educación de Fundación País Digital, destacó a Felipe como un ejemplo de lo que Programa tus Ideas busca generar en los niños. “Queremos que pasen de ser meros consumidores a desarrolladores de tecnología. Hoy tenemos clubes de apps en 54 comunas de las 15 regiones del país, por lo que cada vez son más los niños que mirarán la transformación digital del país como agentes activos de cambio y eso es algo que nos llena de orgullo”.

Felipe, por último, comentó que su próximo gran desafío es desarrollar una aplicación móvil que ayude a los inmigrantes a comunicarse cuando exista barrera idiomática. “Me gustaría usar la tecnología para ayudar, y que esas personas puedan integrarse mejor y más rápido en el país”, finalizó.

 

El doble desafío de la Formación Técnica

El doble desafío de la Formación Técnica

Blog

Por: Trinidad Lacámara Beltramín / Gerente de Ciudadanía Corporativa de Samsung Electronics Chile.

Existe amplio consenso en la importancia de la formación técnica para nuestro país. De acuerdo a un reporte del BID acerca de la Educación Técnico Profesional (ETP) en Chile, lograr “una ETP de calidad, pertinente e integrada, que promueva el aprendizaje a lo largo de la vida, con retornos privados y sociales esperados altos, puede no sólo ser un motor de desarrollo productivo sino también, tener un rol redistributivo y contribuir a la movilidad e inclusión social. Lograr una ETP que alcance dichos objetivos es un reto impostergable para la política pública”.

En ese sentido, el Presidente Sebastián Piñera en la cuenta pública enfatizó en que hay un desafío importante: mejorar la educación técnico-profesional, a nivel escolar, creando liceos de Excelencia Técnico-Profesionales, y a nivel superior, potenciando los Centros de Formación Técnica e Institutos Profesionales, transformándolos en instituciones de calidad y articulados con el mundo productivo.

Evidentemente, no es fácil implementar una educación de calidad y en el caso de la educación técnica, la dificultad es aún mayor, ya que ésta debe evolucionar y adaptarse rápida y continuamente a la cambiante realidad del sector productivo.

Y el vertiginoso desarrollo de las tecnologías de información y comunicación está cambiando a una velocidad sin precedentes el sector productivo, en el marco de lo que se ha denominado la cuarta Revolución Industrial. Hoy más que nunca se hace necesario formar a técnicos que sean capaces de desenvolverse con soltura en este mundo tecnológico, lo cual ayudará a paliar el reconocido y alarmante déficit de capital humano en el sector TIC.

Es importante reconocer que el Mineduc, hace cinco años, realizó una reforma curricular que redujo de 46 a 34 las especialidades de la Educación Media Técnico Profesional (EMTP). Dentro de esta reforma se actualizaron perfiles y competencias. Además, se incluyeron especialidades nuevas tales como la Programación.

Sin embargo, de los cerca de 1.600 liceos TP, son sólo un puñado los que están dictando esta nueva especialidad. Las cifras del anuario “Estadísticas de la Educación 2016” mostraban que 251 alumnos estaban cursando esta especialidad en dicho año, lo que representaba sólo un 0,2% de los más de 150.000 alumnos de EMTP en Chile. La información (no oficial) de la que disponemos es que dicha cifra ha aumentado en unos pocos cientos, pero sigue representando un porcentaje ínfimo.

En otras palabras, estamos formando a miles de técnicos para los sectores agrícola, marítimo, para la minería y el comercio, entre otros, pero tan solo a un par de centenares de programadores. Incluso especialidades como Secretaría y Vestuario y Confección Textil tienen más alumnos matriculados.

En este sentido planteamos que la formación técnica enfrenta un doble desafío: aumentar la matrícula en especialidades del ámbito TIC y asegurar a esos estudiantes una formación de calidad.

Respondiendo a este desafío, Samsung y la Fundación País Digital están, desde 2015, fomentando las vocaciones relacionadas a la programación a través de los Clubes de Apps. A través de esta instancia de formación, miles de alumnos de educación básica han tenido la oportunidad de acercarse a la programación, diseñar sus propias Apps y por esta vía, descubrir una línea vocacional que ni imaginaban.

Por otro lado, a través de las Academias de Apps, estamos complementando la formación que reciben los alumnos que han elegido la especialidad de programación. Este año estamos beneficiando a seis  liceos que ya imparten la especialidad de Programación, enseñando a sus alumnos no sólo a dominar la programación de Apps con los lenguajes actuales, sino que también ayudándoles a desarrollar habilidades blandas y conectándolos con el ecosistema de la industria.

Varias otras organizaciones están haciendo esfuerzos similares, complementando las voluntades y fondos del sector privado y la sociedad civil, con el esfuerzo que lidera el Ministerio de Educación. Es así como se ha conformado un importante esfuerzo público-privado que, sin duda, va en la dirección correcta. Sin embargo, el llamado es a acelerar el paso, a que más organizaciones se sumen para ayudar a que Chile resuelva con éxito este doble desafío de la formación técnica.