CL. EL DIARIO FINANCIERO
COLUMNA OPINIÓN
VI 10/EN/2006
Claudia Bobadilla, gerente general de Fundación País Digital
Para nadie es un misterio que Chile es un país que ha sabido destacarse a nivel internacional y en múltiples ámbitos somos caso de ejemplo y admiración. Pero así como existen certezas incuestionables en esta materia, también hoy sabemos muy bien cuál es nuestro talón de Aquiles, y a falta de uno, tenemos dos. Es imperativo redoblar los esfuerzos en dos áreas estratégicas: educación e innovación tecnológica.
Las tecnologías de información y comunicación -TIC’s- en Chile son hoy un elemento real de asistencia para nuestro esfuerzo de hacer este un país más equitativo. El desafío consiste en difundir y entender cómo estas herramientas tecnológicas nos entregan y abren oportunidades para crear mayor crecimiento, más igualdad y creciente democratización.
Como sabemos, el actual nivel de innovación en Chile es inconsistente con nuestro objetivo de convertirnos en un país desarrollado. Numerosos estudios han demostrado que lograr esta tan ansiada categoría exige aumentar el valor agregado de nuestras actividades y que ello, a su vez, es posible a través de la innovación. No hace sentido, en este contexto, insistir sobre un diagnóstico ampliamente compartido y documentado.
Tenemos grandes desafíos por delante: crecimiento; mejorar la distribución del ingreso; elevar la calidad y efectividad de nuestra educación; cumplir con la multiplicidad y compromisos aceptados en los acuerdos internacionales que suscribimos -con Estados Unidos, la Comunidad Europea, Corea- , y con aquellos en que estamos en plena etapa de negociación -Japón, China, Nueva Zelandia, Singapur y Brunei-. Necesitamos alcanzar estándares de competitividad internacionales, mantenerlos y ser capaces de ir mejorándolos cada vez más. Sin una actitud ciudadana innovadora, sin una visión política innovadora, sin un empresariado innovador, difícil será cumplir nuestros desafíos.
Necesitamos consensuar entre ciudadanos, empresarios, las PYME, los líderes de opinión y todos los actores de nuestra sociedad en definir qué es innovación, qué entendemos por este concepto y asumir de una vez por todas el peso gravitante que esta actitud país implica, y que todos deben asumir.
El llamado es a construir, entre todos, una visión sistémica del "Chile innovador" que imaginamos, y acordar un conjunto de iniciativas que permitan hacer realidad esta visión; establecer nuevas formas de relación entre empresas y universidades; aumentar el gasto en Investigación y Desarrollo (I+D); detonar una demanda por innovación; debatir sobre la manera en que deben invertirse los recursos que se originen a través del royalty; y lo más importante creernos el cuento, tenernos "fe" y confiar en que somos capaces de hacer de Chile un país creativo e innovador.
Una manera eficaz de construir este consenso ciudadano en los distintos niveles de participación es hacerlo de la mando de la tecnología. Los ciudadanos queremos ser parte de la construcción de nuestro país, de nuestros espacios y por supuesto de las políticas públicas. Las instancias de debate común, como los blogs, son un buen ejemplo de cómo innovadoramente -con uso de la tecnología- podemos romper formatos y esquemas tradicionales de conversación ciudadana, abriendo nuevos espacios de participación, efectivos, eficientes y más democráticos.
Esta es una tarea de todos. Tenemos las herramientas, las ganas y las oportunidades para hacerlo, pero hay que hacerlo ahora. En el mundo de la innovación y la tecnología el refrán del que "pestañea pierde" es una premisa básica….y cuidado porque los chilenos estamos pestañeando mucho.