Educación de calidad para todos
Fecha: 19-10-07 Fuente: La Nación
Mejorar ahora la calidad de la educación e inyectar recursos económicos que marcan un hito en nuestra historia es en el Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet la muestra de un sólido compromiso por los niños y las niñas, los jóvenes y los adultos de nuestro país y por lo que hemos denominado la Nueva Arquitectura de la Educación Chilena. Este proceso, inédito en la historia de Chile, marcará su agenda de Estado, lo que se refleja con bastante claridad en el Presupuesto 2008, que se discute en el Congreso Nacional.
Más de tres billones y medio de pesos para el presupuesto del próximo año están contemplados en esta apuesta con el propósito de lograr, efectivamente, un mejoramiento de la calidad de la educación. En 15,6% aumentarán los recursos en comparación con los que estuvieron disponibles en 2007, lo que significará un incremento real de más de 484 mil millones de pesos. El 61% se destinará a subvenciones para financiar el funcionamiento de más de 10 mil establecimientos del país.
Casi 50 mil millones de pesos se invertirán en nuevas tecnologías para la adquisición de computadores, impresoras y la implementación de cuatro mil 500 aulas tecnológicas que estarán dotadas de notebook, proyector, telón y sistema de audio. En cuanto a la educación superior, se crea la Beca Puntaje Regional destinada a estudiantes con los mejores resultados PSU en sus respectivas regiones. En total, aumentarán a más de 200 mil las becas y los créditos en 2008 contemplados para este nivel de enseñanza.
Todo esto demuestra nuestra convicción de que el mejoramiento de la calidad de la educación es una misión que se inicia hoy; es una tarea que no puede esperar. Somos conscientes de que la subvención que se entrega no responde a las necesidades y requerimientos que en cada rincón de Chile había de manera diferenciada. Por ello, se aumentará la subvención regular a todos los estudiantes del sistema subvencionado. Con este avance se beneficiará a 92% de la matrícula. Esto se suma al hecho de que aumentaremos la subvención en las escuelas rurales, en la educación adulta y por concentración, que se encuentra dirigida a los niños y las niñas que residen en las localidades más vulnerables.
Estamos apostando para que la educación sea definitivamente una oportunidad de igualdad entre todos los niños y los jóvenes de Chile. El gran valor de estas propuestas es que se enmarcan en la necesidad de profundizar nuestra democracia y terminar con las desigualdades que existían en el antiguo modelo. Ni la condición económica ni la ubicación geográfica de los alumnos serán obstáculos para acceder con plenos derechos y oportunidades a una educación de calidad. Por fortuna, aquellos sistemas cerrados y excluyentes, de segmentación de las escuelas y de los propios estudiantes, están quedando en el pasado, y en cambio se abren en la actualidad nuevas perspectivas que merecen todo el respaldo de la gente y, principalmente, de los parlamentarios.
Trabajamos para que las construcciones de las escuelas sean el referente y la identificación del lugar donde viven los estudiantes. Sabemos que el desarrollo de la calidad de la enseñanza se encuentra ligado a la calidez del establecimiento. A su estructura. Una escuela bonita, que esté dotada con dependencias acogedoras y con un cuerpo docente humano y generoso, sin duda atraerá a aquellos adolescentes que permanecen marginados del sistema educativo. Es por ello que tenemos el firme compromiso de hacer lo imposible de modo que ningún niño se quede sin estudios, sin la maravillosa experiencia de haber compartido un aprendizaje común con maestras y maestros, con sus familias y con la comunidad local.
El derecho a una educación de calidad no debe tener distinción de ninguna especie. Ni social ni política. Nos mueve y convoca el futuro de nuestros estudiantes. Ése es el principio fundamental del Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet: invertir de una manera clara y transparente en el porvenir educacional de cada niño, sin importar su condición socioeconómica y el lugar donde le tocó nacer. Estamos empeñados en trabajar de forma cercana con los estudiantes, los docentes, los asistentes de la educación, los apoderados, los sostenedores y los legisladores en reformular las antiguas bases de la educación chilena, todo ello de cara a la modernidad que ya existe y que requiere de personas que cada vez cuenten con una mejor preparación técnica y profesional.
La educación no puede ser nunca más un privilegio de unos pocos. Debe ser la educación de la igualdad y la calidad al servicio de cada niño y niña de Chile. Un país sin educación en equidad no puede vanagloriarse de tener una genuina democracia y libertad. Nos encontramos decididos a trabajar con el objetivo de conquistar cada uno de los derechos que, por ley, le corresponde a cada ciudadano de nuestra nación.
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